No, esos 50.000 dólares nunca los tuve, aunque el título no se trata de un click bait, ya que al parecer he perdido algo que terminó valiendo eso. Pero vayamos al principio: la discalculia. La discalculia es como la dislexia sólo que en lugar de las palabras obra sobre los números. Aunque no estoy diagnosticado, creo que siempre la tuve, no en un grado incapacitante, pero sí y a pesar de eso una de mis actividades favoritas es programar, y consigo hacerlo. Por eso, pensé que el dominio en internet «programadorcondiscalculia.com» era una suerte de definición y no «calculé» que no era lo ideal en cuestiones de SEO (cómo al poco tiempo me advertiría el amigo Rikylinux). Sin embargo, mi mayor error fue… consultar al respecto a una inteligencia artificial alojada en servidores foráneos que monitorizan nuestros secretos y nos aconsejan en función de intereses que no nos benefician, esa es la verdad. Quiero decir, que cuando estaba yo indeciso acerca de programadorcondiscalculia.com, había otro dominio cuyo registro apenas costaba 12 euros anuales y me llamaba bastante la atención: linuxblog.com. En un acto, hoy diría de estupidez, le pregunté a Claude que «opinaba» al respecto y su respuesta fue que programadorcondiscalculia.com tenía más personalidad, que linuxblog.com era demasiado genérico, que imagen de marca, etc. etc.
Al cabo de varios meses linuxblog.com seguía en mi mente y decidí que ya no iba a renovar programadorcondiscalculia.com y que migraría mi blog a ese dominio, más corto, génerico sí, pero fácil de escribir y recordar. Cuando intenté registrarlo ¡alguien más ya lo había hecho!. Introduje la URL en el explorador web para ver que contenido relevante a Linux estaría publicando el flamante nuevo dueño del dominio y la sorpresa me impactó: el dominio había sido registrado por la empresa GoDaddy con el único objetivo de intentar venderlo a un precio de 49.900 dólares.

Pensé un par de cosas: primero, que el dominio tan malo no sería si su nuevo dueño estima que en verdad tiene ese valor. Y lo otro que pense se cae de maduro: no tenemos que contarle cosas a Claude, y no porque haya sido Claude quien advirtiera a GoDaddy que alguien más estaba interesado en registrar el dominio (lo dudo), sino porque así como a veces la IA se equivoca en cuestiones tan sencillas que nos da rabia, cuando el error es en cosas más sutiles no sólo pasa inadvertido sino que terminamos confiando más en una máquina que en nuestra propia intuición. A ciencia cierta, no sé si la IA se equivocó: es verdad que programadorcondiscalculia.com tiene más personalidad. Pero GoDaddy también ha registrado linuxblog.net, y programadorcondiscalculia.net sigue vacante.